(de las
memorias de Maria Marta)
Fué una experiencia nueva para mi...No es que no tuviera momentos
sexuales con otras chicas...Pero hasta entonces, siempre alguna queria adoptar
el rol masculino...o pedia que nos intercambi{aramos en ese rol.
Pero con Maia pude, porque las
dos lo quisimos, practicar un sexo para mi distinto...un sexo que tal vez solo
pueden practicarlos los bisexuales.
En ninguna de las dos habia resentimiento,
desprecio o desvalorización del varón...Ninguna de las dos quisimos asumir ujn
rol que no sentiamos...las dos sabiamos que era un hombre y como podia ser
estar con el...pero también teniamos las posibilidades de tener un sexo
femenino absoluto...Una vagina acariciada por una mano femenina que no
intentaba reemplazar un pene...Dos labios de mujeres besandose, dos mujeres
hermosas que podian admirar y gozar de los dones que la naturaleza puso en la
mujer...Era como acariciarse a solas, pero en compania...Chupar sus jugos
vaginales al mismo tiempo que ella sorbia los mios, era fabuloso y unico...Yo
sabia como una mujer quiere que jueguen con sus pechos, como succionar los
pezones, hasta donde mordisquear...como apretar, cuando soltar...y Maia igual...
Y asi tuvimos orgasmo, tras
orgasmo, explosivos, tremendos, libres, despreocupados, intensos, algunos casi
simultaneos...sexo, amor y termura infinita de una mujer a otra...Nos
prodigabamos goce sin dificultad alguna...Por supuesto que introduje mi lengua
en su conchita y en el agujero de su ano...y ella sus dedos largos y
suaves...porque ser penetradas es lo que pide nuestra naturaleza...Nos
masturbamos con infinito cuidado, con un ritmo casi musical, una a la otra en
una sinfonia que concluiamos a los gritos de gozo...
Y como en las novelas y en los
cuentos, al final apareció el varón. Solo porque así estaba previsto...Para
nuestro placer, el de Maia y mio, demoró mas de lo calculado y luego cuando
llegó, nos oyó primero y luego nos vió, demoró en hacerse notar.
Yo sentí su presencia en un
descanso, al final de un orgasmo fantastico cuyo número no sé precisar...quinto
o sexto...No estoy segura.
Lo saludé y por ello Maia que
estaba mas en las nubes que yo lo pudo ver.
No se tocó el bulto, que de
todas maneras se adivinaba reventando su bragueta...e hizo un ademán de
retirarse.
-
Las dejo...voy a la cocina...
Maia y yo nos miramos, como
consultandonos con la mirada. Ambas sonreimos. Lo dejamos que se retirara.
-
Notaste el bulto?- pregunte a
mi nueva amiga
-
No, pero seguramente está con
una excitación digna de ser aprovechada...
-
Me dijiste que la tenía
grande...
-
No recuerdo que te haya dicho
nada de su pene...pero si, no está mal...
-
Pensas que podra con las dos?’
le pregunté a Maia. Ella sonrió encogiendose de hombros.
-
Kito tiene una sola
banana...-argumentó.
-
le dejamos que elija con cual
empieza o hacemos que lo haga como en las peliculas porno, que se la saque a
una y meta a la otra?
Maia me llevó a la realidad.
-
No creo que pueda tanto...En
una película porno las cogidas duran mucho...pero no sabemos en cuantas horas
las filmaron...Aqui podremos tener un buen polvo una de nosotras...y con
suerte, tal vez logre ponerse en forma para una segunda con la otra...Sabés que?
Yo ya lo conozco...no es que
no tenga ganas, pero te cedo el primer turno...Supongo que es lo que Kito
querrá también...
-
Acepto, pero te quiero a vos
en la cama...Quiero de tu sexo tambien...
-
Eso estaba por supuesto,
faltaba mas...Lo llamamos?
Lo llamamos y demoró en venir. No vino con el
pene en ristre, ni con la bragueta desabrochada...y cuando con pocas palabras
le hicimos la invitación, se puso rojo de excitación o algo así y nos dijo:
-
Yo les agradezco mucho...no les digo que no me
gustaria meterme en la cama con ustedes...Pero si tengo la suerte de que Maria
Marta acepte tener una sesion de amor conmigo...quiero estar solo con ella...
Espero que ninguna se
ofenda...
Yo me sentí halagada. No sé
que sintió Maia, quien dijo algo que me hubiera correspondido a mi decir, en
todo caso.
-
Como quieras...Pero a lo mejor
estas perdiendo tu única oportunidad de acostarte con Maria Marta...Ahora las
cosas estan calentitas, a punto...Un rato mas, en el futuro...no sabemos...
-
Entiendo que los momentos que
vivimos juntas te hagan pensar que podés adivinar mis pensamientos o posibles
sentimientos futuros – intervine –
-
Y no estoy en lo cierto?
-
No lo sé, Maia...Pero de todas
maneras no se me ocurre forzar a alguien a que tenga sexo conmigo contra sus
deseos...
Kito se sintió anodadado y
quiso explicarse con las dificultades idiómaticas que no transcribo.
-
No es que no quiera...
-
Entiendo, querés pero en otro
momento y a solas conmigo, te entiendo...Dejemoslo así.
Ya se me habian ido las ganas
de cualquier relación sexual y hacia un buen rato que estaba buiscando mis
ropas para vestirme. Maia hizo otro tanto.
-
Estas enojada? – me preguntó
el japonesito.
-
En absoluto...
-
Molesta tal vez...un poco?
-
Si te digo la verdad...Tal
vez...frustrada...Me halaga tu decisión...
Pero cortaste unos momentos de
intenso placer,que hubieramos a lo mejor completado entre los tres...Pero
bueno...Queda la experiencia vivida...
( Volveré a mis memorias, en
cualquier momento)
MARIA MARTA
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